Patatas rosti: el clásico suizo que conquista las cartas
Hay recetas que trascienden fronteras sin perder su esencia. Es el caso del rosti, una especialidad de patata de origen suizo que nació como contundente desayuno de agricultores y se ha convertido en un acompañamiento imprescindible en restaurantes de todo el mundo. Lo que hace al rosti tan versátil —y por eso ha viajado tan bien fuera de Suiza— es su sencillez: patata rallada, una textura crujiente en el exterior, un interior tierno y un sabor que combina a la perfección con carnes, pescados, huevos o verduras. Un especialidad que no podía faltar en nuestro catálogo.
El rosti tiene sus orígenes en el cantón de Berna, donde durante el siglo XIX era el desayuno habitual de los agricultores suizos antes de comenzar la jornada. Elaborado únicamente con patata rallada y cocinada lentamente hasta conseguir un dorado perfecto, era una receta sencilla, nutritiva y muy energética. Con el tiempo, dejó de ser un plato regional para convertirse en uno de los grandes símbolos de la gastronomía suiza. De hecho, su popularidad es tal que incluso ha dado nombre al «Röstigraben», literalmente «la brecha del rösti», término que se usa para describir la diferencia cultural entre la Suiza de habla alemana (donde el plato es tradición) y la francófona (donde apenas se consumía)
Nuestras propuestas rosti
En Eurofrits incorporamos esta especialidad a nuestro catálogo a través de la gama Aviko, ofreciendo diferentes formatos para adaptarse a las necesidades de Horeca: el clásico Rosti Triangular, también en versión Especial para Freír, la Rosti Redonda y el Mini Gratinado de Patata a las Finas Hierbas, con un toque de hierbas que le da un perfil algo distinto al rösti tradicional. Todos comparten algo importante para el día a día de una cocina: van directos de congelador a horno o sartén, sin descongelar, lo que simplifica el servicio sin renunciar al resultado.

Aviko Patata Rosti Triangular Especial Freír
Como guarnición, como parte de un plato principal o como aperitivo, el rosti sigue demostrando por qué algunas recetas sencillas son las que mejor resisten el paso del tiempo.